
El auto puede verse perfecto. Eso no significa que lo esté.
Inspección profesional antes de pagar. Porque la compra de un usado se decide con evidencia, no con la palabra del vendedor.
Una hora de inspección puede ahorrarte meses de taller.
Un auto pulido y perfumado puede esconder un siniestro reparado, un motor cansado o una transmisión al límite. Nuestro trabajo es que lo sepas antes de firmar.
El reporte es tuyo: sirve para decidir, y también para negociar el precio con datos.
Historia y documentos
Coherencia de kilometraje, señales de siniestro y estado general documentado.
Carrocería y estructura
Pintura medida, gaps, evidencia de reparaciones y puntos estructurales.
Motor y transmisión
Arranque en frío, fugas, ruidos, humo y comportamiento bajo prueba.
Escaneo completo
Códigos activos e históricos en todos los módulos: lo que el vendedor no te cuenta.
Frenos, suspensión y llantas
Desgaste real medido contra especificación.
Prueba de manejo
Comportamiento en calle: dirección, cambios, frenado y ruidos.
Reporte con evidencia
Fotos, mediciones y una recomendación honesta: comprar, negociar o caminar.